El sector de la suplementación deportiva últimamente ha estado asociado a prácticas no demasiado saludables. Seguramente algunos de tus familiares o compañeros de trabajo te miren de manera extraña cuando dices que tomas batidos de proteínas, y más de uno te habrá dicho que tengas cuidado con esos productos. Comprar un batido de proteínas no es lo mismo que comprar una camiseta donde quizá el máximo problema en caso de no ser de buena calidad es que te dure como quien dice “dos telediarios”. Sin embargo, si compramos un suplemento nutricional de mala calidad o con ingredientes no especificados, posiblemente no logremos el efecto obtenido, y además corremos el riesgo de dañar nuestra salud.

Entonces, ¿Podemos fiarnos de estos productos?, ¿Cómo puedo saber que producto es el de buena calidad?, ¿Tengo que comprar siempre el producto más caro para estar seguro?, ¿Ya no vuelvo a tomar suplementos deportivos?

Los suplementos deportivos en España cumplen una doble legislación, por una lado están sometidos a la legislación general que deben cumplir todos los alimentos, y por otro están legislados por el Real Decreto 2685/1976, de 16 de Octubre de 1976 que engloba a los suplementos dietéticos. Esta normativa abarca a todos los alimentos dietéticos, desde las leches infantiles a los suplementos para deportistas. Posteriormente, se han ido estableciendo modificaciones más específicas. Algunos de los productos dietéticos tienen ya su propia legislación, este es el caso de los productos para celiacos. Los alimentos adaptados a un intenso desgaste muscular, sobre todo para deportistas (así es como se denomina a los suplementos deportivos), todavía no están regulados, aunque se está trabajando en ello. También deben cumplir una normativa específica en cuanto al etiquetado y la publicidad. En cuanto a la composición, hay que declarar el 100% de los ingredientes y en cuanto a la información nutricional se debe especificar el contenido de proteínas, hidratos de carbono y grasas por 100 g o por 100 ml. Es decir, los ingredientes indicados en la etiqueta del producto son los que tiene que tener, esto ya nos da una cierta seguridad. También hay una lista de sustancias permitidas para utilizar en los suplementos dietéticos y en unas cantidades determinadas. Para más información puedes consultar http://www.aesan.mspsi.gob.es/AESAN/web/legislacion/subdetalle/general_sectores.shtml.

Entonces, no debemos preocuparnos, ¿no?. No exactamente; Ésta es la legislación vigente en España, pero hay muchos suplementos que no se fabrican en España y no pasan todos los controles que deberían. Hace unos meses, desde MiGimnasio.com se detectó un caso de presunto fraude en algunos productos de la marca Dymatize.

Alertados por los cambios en el sabor y los resultados de los productos, MiGimnasio.com decidió analizar sus productos por tres laboratorios distintos y la sorpresa fue que determinados lotes de ISO 100 y Elite Whey no se correspondían con la composición indicada en el etiquetado. Más concretamente, tenían una cantidad más alta de hidratos de carbono y menor de proteínas que lo que declaraban. Afortunadamente, los responsables de Dymatize colaboraron  junto a MiGimnasio para corregir este incidente y a día de hoy sus productos vuelven a ser de total confianza (ver más información en http://www.migimnasio.com/es_es/resolucion-fraude-en-productos-dymatize_es).

Una situación como ésta y que no es extraña, puede tener consecuencias muy graves para los consumidores. Imaginar el caso de un diabético que consuma un producto con un contenido supuestamente bajo en hidratos de carbono y que sin saber por qué tenga una subida de azúcar. O el de una persona que toma un quema-grasas con un ingrediente no permitido y que no está declarado, es posible que pueda tener alguna complicación de corazón. El caso se complica más todavía cuando compites en algún deporte en el que se realicen controles anti dopaje. Muchas de las sanciones por doping que se producen es por el consumo de suplementos deportivos que contenían productos prohibidos y no los declaraban en sus envases.

  • rotatore_42__1


  • rotatore_5__3

Es posible que  a estas alturas se te hayan quitado las ganas de volver a tomarte un batido de proteínas pero tranquilo, no todo es negativo. Afortunadamente empresas como MiGimnasio.com velan por la seguridad de sus consumidores y por ello han desarrollado un sistema de códigos de calidad. Verás que al lado de la mayoría de los productos aparece una etiqueta verde o roja con un código BIDI. MiGimnasio ha analizado los productos que vende a través de tres laboratorios independientes. Aquellos productos cuya composición coincide con la de la etiqueta se clasifican con un sello verde, sin embargo los que no cumplen estos requisitos se catalogan con un sello rojo y no están disponibles para su venta. De esta manera puedes saber que productos son los que te ofrecen confianza y no ponen en riesgo tu salud

Share.

Leave A Reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Para mayor información:información sobre las cookies ACEPTAR